lunes, 29 de diciembre de 2008

Clara De Asis


Fija tu mente en el espejo de la eternidad, fija tu alma en el esplendor de la gloria, fija tu corazón en la figura de la divina sustancia, y transfórmate toda entera, por la contemplación, en imagen de su divinidad, para que también tú sientas lo que sienten los amigos cuando gustan la dulzura escondida que el mismo Dios ha reservado desde el principio para quienes lo aman. Y dejando absolutamente de lado a todos aquellos que, en este mundo falaz e inestable, seducen a sus ciegos amantes, ama totalmente a Aquel que por tu amor se entregó todo entero, cuya hermosura admiran el sol y la luna, cuyas recompensas y su precio y grandeza no tienen límite; hablo de aquel Hijo del Altísimo a quien la Virgen dio a luz, y después de cuyo parto permaneció Virgen. Adhiérete a su Madre dulcísima, que engendró tal Hijo, a quien los cielos no podían contener, y ella, sin embargo lo llevó en su seno de doncella.”
Sta Clara de Asís...

No es dejar el amor. Es vivir una histoia de amor...

No se trata de privarte el amar,
Se trata de vivir amando.
No se trata de de privarte la felicidad y la libertad,
Se trata de liberarte y así conocer al que te hace feliz.
No se trata de quedártela (la felicidad) tú,
Sino de llevarla al mundo;
Porque una tristeza compartida
es la mitad de la pena,
pero una alegría compartida
dobla la felicidad…

Vivir el amor no es ahogarte en lo cotidiano,
Es abrir las puertas del alma
A Ese que desde siempre te está amando.
Corriendo colinas, cruzando ríos,
surcando cielos, y pasando tormentas.
Ahí está siempre, a tu lado,
Viviendo una historia de amor
A corazón enamorado…

Iria Agreda.

Mi Locura....

A veces pienso que es una locura lo que pasa. Que mi vida es un caos… pero vuelvo a la cuna de tus brazos con tu dulce voz arrullando, con mi corazón enamorado de Ti. Ahora dime, si fue un día tan especial, ¿por qué no paro de llorar al mirarte? ¿Por qué siento que no puedo dejar de amarte? Es un sentimiento que me duele… es un sentimiento que me mata… pero ay cómo me gusta…

Fue tan hermoso y es la primera vez que me pasa, recordar aquellos momentos llenos de sorpresas y esperanzas. Fuiste ahí la luz de mis ojos, fuiste ahí la Verdad y el sentido de la vida… sonreía y no paraba de llorar. ¡Ay, pero como gozo cada lagrima cuando es para Ti..! Porque ha pasado un año, porque hemos caminado juntos por la playa, porque hemos surcado el infinito cielo que has creado. ¿A dónde vamos? No lo se. Pero tampoco se por qué no temo… solo se que me quema la llama del deseo de Ti, eres mi anhelo, mi Todo…
Iria Agreda

viernes, 26 de diciembre de 2008

Mi Padre Celestial....


Padrenuestro… ciertamente durante esta oración, se necesita mirar a Cristo y quedarse en sus palabras; pondremos nuestro corazón en “fragante delito de oración”, nutriendo así nuestro espíritu, abandonándonos en los brazos del Padre. Como es el caso de Santa Teresita del Niño Jesús:

“Un día su hermana Celina entraba en su celda y encontró a su hermana diciendo el ‘Padrenuestro’ con gran recogimiento. Y en sus ojos brillaban unas lágrimas. Y añade: ‘ella amaba al Buen Dios como un niño ama a su padre con giros de ternura increíbles. Durante su enfermedad sucedió que hablando de Él, ella tomó una palabra por otra y lo llamó ‘PAPÁ’. Nos pusimos a reír, pero ella repuso toda emocionada: ‘¡Oh si! Ciertamente Él es PAPÁ, y cómo me es dulce darle ese nombre’”
(C. y S -Consejos y recuerdos-., p.82)

Pero en ese diálogo tan simple, hay lugar para toda una gama de sentimientos y de intercambios, como se hace con un amigo que nos escucha y nos ama. Se le habla familiarmente para decirle lo que se tiene en el corazón y toca nuestra propia vida: “hago como los niños que no saben leer –dice Teresa-, sin hacer frases bellas, y Él siempre me comprende”. (M. A. -Manuscritos autobiográficos-, p.290).

Que hermoso es abandonarse en Dios y sentirse protegido. Tal es la oración de abandono en Teresa:
“un día entré a la celda de nuestra querida hermana y me sorprendió su expresión de gran recogimiento. Cosía activamente, pero parecía perdida en una contemplación profunda:
‘Le pregunté: ¿en qué piensas?’
-Medito el Padrenuestro –me respondió-. ¡Es tan dulce llamar al Buen Dios, nuestro Padre! Y en sus ojos brillaron unas lágrimas”
(C. y S. –Consejos y recuerdos-, p.81)

Yo ya gozo en la oración, disfruto el llamarle Padre y verdaderamente hallo en eso el placer de orar y contemplar la belleza y la grandeza de mi Padre Celestial; ese Padre que me llena con una sobreabundancia de amor misericordioso.

Para terminar, quisiera citar un texto lleno de humor traído por Henri Brémond. Podía aplicarse a Teresa, como a todos los pequeños a quienes se les revela el misterio del Reino. Él ilustra bien lo que hemos intentado decir aquí muy imperfectamente:
“La Madre de Ponconnas, fundadora de las Bernardinas reformadas, en el Dauphiné, estando en Ponconnas en su infancia, llegó donde ella una vaquera que le pareció tan rústica, que creyó que no tenía ningún conocimiento de Dios. Ella la puso aparte y comenzó a trabajar en toda su instrucción de todo corazón. Esa niña maravillosa le pidió con abundantes lágrimas que le enseñara lo que debía hacer para poder terminar el Padrenuestro, porque, decía ella en su lenguaje montañero: ‘No logro llegar al final. Desde hace cinco años, cuando pronuncio la palabra PADRE y pienso que ése que está allá arriba –decía ella levantando el dedo-, que ése es mi Padre, lloro y permanezco todo el día en ese estado, mirando mis vacas”. (BRÉMONT. Histoire du sentiment religieux, II., p.66)

(Textos tomados de “El Amor es mi vocación”. Teresa de Lisieux)


Iria Agreda

lunes, 22 de diciembre de 2008

Alabo tu bondad

Todo mi ser canta hoy
Por las cosas que hay en mí.
Gracias te doy mi Señor,
Tú me haces tan feliz.
Tú me has regalado tu amistad,
Confío en Ti, me llenas de tu paz.
Tú me haces sentir tu gran bondad,
Yo cantaré, por siempre, tu fidelidad.

gloria a ti, señor, por tu bondad.
gloria, gloria,
siempre cantaré tu fidelidad…
Tú me haces sentir tu gran bondad,
Yo cantaré, por siempre, tu fidelidad.

Siempre a tu lado estaré,
Alabando tu bondad.
A mis hermanos diré,
El gran gozo que hallo en Ti.
En Ti podrán siempre encontrar
Fidelidad, confianza y amistad.
Nunca fallará tu gran amor,
Ni tu perdón, me quieres tal como soy.


viernes, 19 de diciembre de 2008

Soy felizzzzzz!!

Hoy estoy de cuuumpleeeee... Gracias mi Jesús por este día taaan lindo... hoy me despertaste a las doce... jeje tkm! gracias otra vez porque sin ti yo no sería ni la cuarta parte de lo que soy.... desde bien temprano la mañana ha brillado con tu luz. gracias por tan hermoso regalo: La vida.

Cubre de tu poder todo mi existir....
Wao! ahora si… son ya 17 años… años llenos de todo -uy dígame estos últimos-. Pero de verdad, que inmensa alegría saber que ha sido fabuloso el compartirlos con mis amigos, con mis compañeros. Los amo!
Mi día fue perfecto –gracias a Ti- desde el comienzo hasta el final. Me has regalado todo lo que necesito, y durante esas horas me consentiste como nunca. Gracias. Cada día que pasa aumenta mi cariño hacia Ti, mis ganas de encontrarte y volverte a encontrar. Gracias por regalarme a vida, porque eres bueno y porque me has hecho lo que soy…
A mis amigos también les agradezco su amistad y su cariño, valen mucho y han formado parte importante de mi vida.
Ya el paso de los días causa en mí, la nostalgia de siempre, pues se acaba el año… antes estaba triste, y ya ni quería cumplir años por el simple hecho de que no quería crecer. Porque crecer implica asumir nuevas responsabilidades y quizás sea también un madurar, un recorrer caminos –llenos de todo, temores, verdades, alegrías, tristezas-. Ahora no temo, porque se que Tú, estas conmigo… no temo y estoy feliz porque el año pasa, porque me toca crecer, porque me toca asumir todo aquello a lo que le temía… ¡que alegría! Falta poco… falta poco… jeje espero poder hacer lo correcto…
A todos, de nuevo, muchísimas gracias. Infinitas bendiciones para ustedes,
Iria Agreda

jueves, 18 de diciembre de 2008

Padre Nuestro...

Padre nuestro que estas en el cielo... eres el Eterno, el que nos abraza con ternura paterna, el que pone su mirada sobre sus criaturas...
Santificado sea Tu Nombre... porque solo con pronunciarlo, dejas en mis labios el dulce sabor de tu amor...
Venga a nosotros, tu reino... que solo te pertenecemos a Ti, y de Ti dependen nuestras vidas, porque Tu eres VIDA...
Hágase Tu Voluntad en la tierra como en el cielo... es eso lo que quiero. Que se haga tu voluntad en mi y en todas tus criaturas...
Danos hoy nuestro pan de cada día... esa comunión. Gracias por darte a nosotros todos los días, por darnos lo que necesitamos...
Perdona nuestras ofensas, asi como nosotros perdonamos a los que nos ofenden... somos humanos, Padre, llenanos de tu misericordia y ENSEÑANOS a perdonar...
No nos dejes caer en la tentación... tomanos fuerte de la mano y llenanos de Tu Espiritu para seguir adelante...
Libranos del mal... llevanos por tus caminos para asi alejarnos de todo lo malo...
AMEN... que asi sea.
Iria Agreda